Un alumno/a escribió
"aprendizaje latente es aquel tipo de aprendizaje que es para toda la vida" fue una confusión por sonido, lo confundió con "aprendizaje permanente" ciertamente hay una afinidad fónica.
Cuando voy a la compra puedo saber perfectamente en qué pasillo está el detergente y sin embargo, no acercarme a ese producto -que no haya recorrido el camino hasta él- no quiere decir que sea un recorrido desconocido para mi, he aprendido la ruta hasta el detergente pero no ejecuto la conducta porque en ese momento o no necesito el detergente o no lo llevo en la lista de la compra o se me ha olvidado (mil razones). No podemos confundir aprendizaje con ejecución de la conducta ni aprendizaje latente con aprendizaje manifiesto u observable. Parece ser que tampoco es necesario que haya recorrido el camino hasta el detergente de una forma única, correcta y completa, sin tropezar, confundirme de pasillo, etc. Aquí está la discusión entre cognitivismo y conductismo, hasta qué punto son suficientes los hitos o mojones (los signos de Tolman) en este caso pueden ser pasillos o productos intermedios (resulta que el detergente está al lado de la lejía por ejemplo) para que se produzca el aprendizaje (el camino correcto a recorrer desde donde estoy hasta el detergente). Las ratas de Tolman pasaban días haciendo absurdos recorridos por los pasillos del laberinto en T esos supuestamente caóticos recorridos eran sufcientes para aprender el camino correcto, sólo necesitaban el incentivo externo para ejecutarlo. Lo que si se antoja imprescindible es la asociación respuesta-refuerzo (camino al detergente- encontrar el producto) para que se produzcan las conexiones correctas (en este caso la conexión entre los estímulos - otros productos - y mi conducta - el camino al detergente) es decir, un aprendizaje sólido bien cimentado necesita del refuerzo.
Sigue leyendo, ahora vamos a entrar más en materia...
Burns y otros muchos autores han definido el aprendizaje como un cambio más o menos estable del comportamiento, entendiendo éste en un sentido lato. Ahora bien ¿es necesario que este cambio sea manifiesto, es decir, observable? A la luz de los experimentos de Tolman y Honzik la respuesta es no. El experimento realizado, por simplificar, consistió en colocar en un laberinto en forma de T a tres grupos de ratas; un grupo era recompensado cada día, otro grupo era recompensado a los diez, doce e incluso veintidos días. Los resultados mostraron como las ratas del último grupo eras más rápidas y cometían menos errores que aquellas que eran reforzadas todos los días. Pues bien, este experimento ha sido utilizado para deducir que no es necasario el reforzamiento para aprender. En aproximadamente 48 textos contemporáneos de Psicología se deduce esto sin entrar a valorar las explicaciones que desde el condicionamiento clásico de Hull o Guthrie ya articularon, amén de las aportadas por Skinner en 1950. El aprendizaje es un fenómeno mucho más complejo de lo que se pensaba, multifactorial y dependiente de las contingencias filogenéticas (historia de la especie) en mayor medida de la originalmente contemplada por los conductistas. En todo caso, la polémica sobre los resultados del histórico experimento dejan abiertas las interpretaciones y no se deduce de los mismos la afirmación: "el aprendizaje es posible sin el reforzamiento". Claro que es posible hablar de aprendizaje sin que el reforzamiento agote todas las vías explicativas... en el vídeo de Zimbardo, Skinner habla de tres factores que explican la conducta:
"aprendizaje latente es aquel tipo de aprendizaje que es para toda la vida" fue una confusión por sonido, lo confundió con "aprendizaje permanente" ciertamente hay una afinidad fónica.
Cuando voy a la compra puedo saber perfectamente en qué pasillo está el detergente y sin embargo, no acercarme a ese producto -que no haya recorrido el camino hasta él- no quiere decir que sea un recorrido desconocido para mi, he aprendido la ruta hasta el detergente pero no ejecuto la conducta porque en ese momento o no necesito el detergente o no lo llevo en la lista de la compra o se me ha olvidado (mil razones). No podemos confundir aprendizaje con ejecución de la conducta ni aprendizaje latente con aprendizaje manifiesto u observable. Parece ser que tampoco es necesario que haya recorrido el camino hasta el detergente de una forma única, correcta y completa, sin tropezar, confundirme de pasillo, etc. Aquí está la discusión entre cognitivismo y conductismo, hasta qué punto son suficientes los hitos o mojones (los signos de Tolman) en este caso pueden ser pasillos o productos intermedios (resulta que el detergente está al lado de la lejía por ejemplo) para que se produzca el aprendizaje (el camino correcto a recorrer desde donde estoy hasta el detergente). Las ratas de Tolman pasaban días haciendo absurdos recorridos por los pasillos del laberinto en T esos supuestamente caóticos recorridos eran sufcientes para aprender el camino correcto, sólo necesitaban el incentivo externo para ejecutarlo. Lo que si se antoja imprescindible es la asociación respuesta-refuerzo (camino al detergente- encontrar el producto) para que se produzcan las conexiones correctas (en este caso la conexión entre los estímulos - otros productos - y mi conducta - el camino al detergente) es decir, un aprendizaje sólido bien cimentado necesita del refuerzo.
Sigue leyendo, ahora vamos a entrar más en materia...
Burns y otros muchos autores han definido el aprendizaje como un cambio más o menos estable del comportamiento, entendiendo éste en un sentido lato. Ahora bien ¿es necesario que este cambio sea manifiesto, es decir, observable? A la luz de los experimentos de Tolman y Honzik la respuesta es no. El experimento realizado, por simplificar, consistió en colocar en un laberinto en forma de T a tres grupos de ratas; un grupo era recompensado cada día, otro grupo era recompensado a los diez, doce e incluso veintidos días. Los resultados mostraron como las ratas del último grupo eras más rápidas y cometían menos errores que aquellas que eran reforzadas todos los días. Pues bien, este experimento ha sido utilizado para deducir que no es necasario el reforzamiento para aprender. En aproximadamente 48 textos contemporáneos de Psicología se deduce esto sin entrar a valorar las explicaciones que desde el condicionamiento clásico de Hull o Guthrie ya articularon, amén de las aportadas por Skinner en 1950. El aprendizaje es un fenómeno mucho más complejo de lo que se pensaba, multifactorial y dependiente de las contingencias filogenéticas (historia de la especie) en mayor medida de la originalmente contemplada por los conductistas. En todo caso, la polémica sobre los resultados del histórico experimento dejan abiertas las interpretaciones y no se deduce de los mismos la afirmación: "el aprendizaje es posible sin el reforzamiento". Claro que es posible hablar de aprendizaje sin que el reforzamiento agote todas las vías explicativas... en el vídeo de Zimbardo, Skinner habla de tres factores que explican la conducta:
1) la genética
2) los estímulos
3) las consecuencias.
Para saber más:
Blodgett H.C. The effect of the introduction of reward upon the maze performance of rats. University of California Publications in Psychology. 1929;4:133–134.







